RESUMEN
Este blog corresponde a 2 viajes distintos.
Del 27/5/26 al 12/6/26 será un viaje en auto, acompañado con Walter. Aprovechando una invitación para el cumpleaños de mi prima segunda Ruth en Mercedes, provincia de Corrientes el 29/5, recorreremos Fray Bentos, Mercedes, Esteros del Iberá, Corrientes Capital, Posadas, Misiones Jesuíticas, Cataratas del Iguazú de los 2 lados y saltos de Moconá.
Del 13/6 al 17/6 serán 5 días de descanso en Montevideo, antes del 2do viaje.
Desde hace tiempo he visto fotos de los Lençois Maranhenses. Este verano Bernardo me dio manija para ir y me quedó rondando en la cabeza. Durante el viaje a Costa Rica, hablé del tema con el guía y me contó que él fue y me lo volvió a recomendar. Y también estando en Costa Rica, en una de esas conversaciones intrascendentes con unos compañeros de excursión (Elena y Luis Eduardo) le pregunté cuál sería el próximo viaje y me contestaron Lençois Maranhenses. Sin dudarlo, les pregunté si los podía acompañar y me dijeron que sí. Y tiene que ser en junio que es cuando las lagunas están llenas. (para entender, ver fotos en google). Hay que ir en avión a Sao Luiz y de allí son 4 horas. También nos acompañará Victorio, hermano de Elena, que es amigo del dueño de una agencia de viajes de Sao Luiz que nos organizará todo al costo. Será del 18/6/2026 al 1/7/2026
DÍA A DÍA
27 de mayo
Viaje a Fray Bentos, dejamos las cosas en el hotel, almorzamos, dimos una vuelta corta por el centro y fuimos al ex.frigorífico Anglo, hoy llamado Paisaje Industrial, que figura como Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO.
Tanto Walter como yo tenemos abuelos que vivieron en Fray Bentos, y ambos trabajaron allí cuando se le conocía con el nombre de Liebig's. Walter aprovechó a solicitar la hoja con los antecedentes laborales de su abuelo. Yo había conseguido los de mi abuelo hace tiempo. Hicimos una recorrida guiada por las instalaciones. Son enormes y todo de un tamaño impresionante debido que la producción era enorme, porque el mercado era el mundo entero. Por decir un número, llegaron a faenar 3500 vacas en un día, cuando un frigorífico actual no pasa de 600. Y todo era muy adelantado para la época, por ejemplo, la primer iluminación con electricidad en el Uruguay se dio aquí.
Luego un paseo por Las Cañas, que es el balneario de Fray Bentos y luego al hotel, desde donde, a lo lejos, tengo la contaminación visual (dirían los entrerrianos) de la planta de UPM.
28 de mayo
Día de 500km, o sea de mucha carretera. Me habían asustado que
debido a Milei y su “no hay plata”, estaban muy mal mantenidas, pero no es
grave. Hay tramos con la huella de los camiones muy marcada, pero en días sin
lluvia no causa problema. Además, como solo la senda de la derecha tiene
huellas, voy por la senda de la izquierda que está bien, y me corro sólo cuando
alguien me va a pasar. Lo que está mal es la señalización. Tuvimos problemas al
principio con las velocidades admitidas, ya que las indicaciones son
incompletas. En la primera parte, en los tramos largos sin cruces, no sabemos si
la velocidad máxima es 100 ó 120km/h. Cuando se acerca un cruce hay un cartel
de 100, e inmediatamente hay uno de 80km/h. Termina el cruce y no hay ninguna
indicación hasta el final del siguiente tramo largo en que aparece el de
100km/h. Teóricamente tendría que seguir a 80km/h, pero asumimos que no.
En la segunda mitad del tramo por la ruta 14, mejoró, porque
al terminar algunos cruces, aparece un cartel de 80km/h tachado, o un cartel de
120km/h, y entonces adoptamos 120 en general y 80 en cruces. Se maneja cómodo,
porque hay poco tránsito para ser 2 sendas en cada sentido.
Algunos consejos prácticos para la Argentina:
Cambiamos en Gualeguaychú para tener algo, pero pensando en
pagar con tarjeta. Pero resultó que es más conveniente pagar en argentinos que
usar la tarjeta. En el cambio nos dieron 1390 argentinos por dólar, y en la
tarjeta me hacen 1302. Cambiaremos la estrategia. Por suerte trajimos bastantes
dólares.
Con los peajes es complicado. No aceptan efectivo. En esta
zona aceptan tarjeta, pero cuesta el doble que con Telepase. Desde antes de
salir, después de varios fracasos, logré asociar mi tarjeta con la matrícula
del auto. Pero me faltaba conseguir el tag y pegarlo en el vidrio. Lo intenté
en Gualeguaychú en un lugar habilitado y fracasé. Al llegar al 1er peaje, en
las oficinas logré el tag, pero queda habilitado dentro de 48 horas, por lo que
hoy tuvimos que pagar con tarjeta al doble de precio. Igual son más baratos que
en Uruguay. Pagando el doble, gastamos 9U$D en 500km.
Mi presencia en Mercedes se debe a que vine al cumpleaños de mi prima segunda Ruth. La coordinación del viaje a los Esteros del Iberá la hizo Silvina, la hija de Ruth, que irá con nosotros a los Esteros del Iberá. Y esta noche Silvina nos invitó a cenar a nosotros 2 junto a su marido José Eloy. Fuimos a un lugar típico de acá donde compartimos varios platos muy buenos.
El alojamiento donde nos estamos quedando lo contraté por Booking y es muy cómodo, con 2 dormitorios y 2 baños. Y hoy me entero que es del hijo de Silvina. Sin duda que voy a tener que hacerle un muy buen comentario en Booking.
29 de mayo
Nos levantamos con apagón. Los vecinos tenían luz.
Investigamos y vimos cables derretidos en el contador. Llamamos a la
administradora de la casa y nos dijo que mandaba un electricista particular. No
me cerraba, porque si era un problema del contador, el contador solo lo toca la
UTE de acá. Me equivoqué. Vino el electricista particular anuló el contador y
conectó la casa directamente a la corriente general. Como quien dice, estamos “colgados”,
sin que nadie pague la electricidad que consumimos. Posteriormente llamaron a
la “UTE” y posiblemente vengan en 3 días.
El resto del día muy tranquilos y muy bien alimentados. Hoy
es el cumpleaños de Ruth, pero lo festeja mañana, porque llegan algunos
parientes más por ser sábado. Pero tuvimos un almuerzo de pre-festejo y una
cena de pre-festejo con Ruth y algunos más en la casa de su hija Silvina. Y fueron
muuuy abundantes.
Por lo demás, solo hicimos una caminata por el centro de
Mercedes de mañana, y Silvina y su marido nos llevaron a recorrer Mercedes en
camioneta de tarde.
30 de mayo
Día del cumpleaños de Ruth, que traducido al lenguaje local
significa día de comer y comer.
Al mediodía éramos 20 y había entradas, platos y postres. A
las 15.30 nos fuimos, porque si nos quedábamos nos iban a obligar a merendar.
Volvimos de noche y seguimos comiendo y repitiendo. Por suerte vamos y volvemos caminando para bajar la comida, y en el día caminamos 3km. Mejor que nada es.
31 de mayo
2 horas y algo de viaje a los Esteros del Iberá. Es un
camino no apto para nuestro vehículo, pero fuimos con Silvina y José Eloy en la
Toyota 4x4 de ellos. También nos acompañó Exio con su sra. e hija. Como los
Esteros son un parque Nacional, la parte de la carretera que está dentro del
parque no la pavimentan para no contaminarla con asfalto. En el camino se ven
muchos zorros y carpinchos. Al llegar atravesamos la laguna con la camioneta,
parte con el camino sobre un pedraplén, y parte en una sucesión de puentes Bailey.
Llegamos a Colonia Carlos Pellegrini, un pueblo de 1100
habitantes, que es la puerta de entrada a los Esteros del Iberá. En 2025 fue
elegido entre los 52 pueblos rurales más lindos del mundo. En él nos alojamos.
Es un pueblo de calles de balasto, que al recorrerlas se ve mucha vegetación, y
unas pocas casas como escondidas atrás de la vegetación. Más de la mitad del
pueblo fue construido hace muchos años en un predio con dueño ausente. Ahora
aparecieron los herederos del dueño y están en juicio con los actuales
ocupantes que en general pagan sus impuestos.
Hicimos un recorrido en lancha de 2 horas y media por las
orillas de la laguna, fundamentalmente para ver animales. Se ven muchos
yacarés, ciervos, carpinchos, garzas, chajás, biguás y otras aves. También
vimos una boa y una yarará. Muchos ciervos están con las patas totalmente
adentro del agua, comiendo las hojas de unas plantas flotantes. Cuando hay
grandes vientos, arrastran islas de esas plantas flotantes por toda la laguna.
Después hicimos una caminata por el pueblo viendo sus
construcciones de barro.
1 de junio
Recorrimos un sendero dentro de mucha vegetación, en que
podía haber monos, pero no vimos ninguno. Hay algunas zonas de los Esteros que
no se pueden visitar por los Yaguareté. Hasta mediados del siglo pasado había
yaguareté por la zona, pero se extinguieron. Los ecologistas los empezaron a
reintroducir y les ponen unos chips para controlarles la ubicación y vieron que
uno que trajeron hace 15 días anda cerca y se puede comer a algún turista. ¿No
será que el invento de traer yaguaretés mate el turismo en la zona?
Después hicimos algunos recorridos por Carlos Pellegrini y
un sendero cerca de la laguna, y después de almorzar emprendimos el regreso a
Mercedes.
En el camino pasamos por la Estancia El Socorro, ahora
transformada en una posada, para ver una estancia típica de la zona. Es del
1896, y en un momento perteneció a Liebig’s, y posteriormente a Tompkins, que
fue un ecologista estadounidense que donó tierras para los Esteros e inculcó el
ecologismo en la zona. Por todos lados se ven carpinchos y ñandúes.
2 de junio
Viaje de Mercedes a Corrientes. Son 3 horas y media. Sigo
con el tema peajes. Ya había contado las peripecias para asociar la tarjeta con
la matrícula y luego conseguir el tag que durante 48 horas no funcionaba. Y hoy
era el día. Iba a cruzar el primer peaje con el tag habilitado. Llegamos, pero
la barrera no se levantó. Grrrr!!! Nos explicaron que por esta zona y hacia el
norte como estamos yendo ahora, es otro concesionario y es otro sistema. No
vale el mío. Seguimos pagando el doble.
Corrientes tiene como atractivos la costanera, el centro y
el puente sobre el Paraná. El puente es muy lindo, visto desde la costanera.
Tiene más de 50 años. Recorrimos parte de la costanera donde almorzamos.
Después fuimos al centro, a la peatonal. Estaba todo cerrado hasta las 16 ó las
17 porque todos van a dormir la siesta.
Después teníamos que vender dólares. Averiguamos y no hay
ninguna casa de cambio en todo Corrientes. Lo que hay son arbolitos en la
esquina de la plaza. Y nos enteramos que la cotización depende del color de los
billetes de 100 dólares. Los dólares que son más azulados se cotizan a 1400 y
los más verdes se cotizan a 1300. Si esto sigue así, veremos que hacemos cuando
se nos acaben los azules. Volveremos a pagar con tarjeta que nos cotiza a poco
más de 1300.
Al ir a cenar a las 20 horas, nos sorprendió ver a un hombre
sentado en un banco de una plaza, y su peluquero le estaba cortando el pelo con
todos los elementos que usa un peluquero normal. Al volver, la “peluquería”
había cerrado. Solo quedaba el banco vací0 y los restos de pelo en el piso de
la plaza.
320km y algo más de 4 horas para ir de Corrientes a Posadas
(Capital de la Provincia de Misiones).
Recorrimos la costanera sobre el Paraná en auto y algunos
tramos a pie. Es muy linda, mucho más linda que la de Corrientes. Enfrente
teníamos a Encarnación (Paraguay) y también tiene un puente muy lindo, ambos
iluminados por el sol del atardecer. Hay mucho espacio entre los edificios y el
río, por lo que la avenida es muy ancha y los espacios para la gente también.
Todo se ve muy prolijo y limpio. El agua es transparente. Tengo entendido que
el agua del Paraná se pone marrón más adelante, a partir de la desembocadura
del río Bermejo
Fuimos a una zona llamada Bajada Vieja, desde donde las
clases bajas del pueblo bajaban al río hasta 1950, recomendada por Google, pero
no nos resultó interesante, y además originó quejas de Walter, porque para
recorrer la bajada, primero hubo que subir a pie.
Después fuimos al centro, a la Plaza 9 de Julio que es la
principal, donde había mucho movimiento y una concentración de mujeres con la
consigna “ni una más”, pero que en sus discursos entreveraban temas de mujeres
con las multinacionales, defender el agua, echar a las empresas mineras, huelga
para echar a Milei, etc. También se oyeron quejas por las calles en repecho
para llegar al centro.
Acá estaba lleno de “arbolitos” para cambiar U$D. Debe ser
por la proximidad con Paraguay. Y la cotización es mejor, y la diferencia entre
los dólares verdes y los azules existe, pero es menor: azules 4500 y verdes
4200. Cambiamos algunos verdes para que no nos queden de clavo. Y con una
cotización mejor que pagar con tarjeta que sería hoy de 1315.
Fuimos a San Ignacio a menos de una hora de Posadas para ver
las ruinas Jesuíticas de San Ignacio Miní, que son las más conocidas de la
región.
Los jesuitas se instalaron en la región (Paraguay, Argentina
y Brasil fundamentalmente) para evangelizar a los guaraníes que vivían en los
montes. Una misión (había 30 en total) era una zona de varias hectáreas donde
hacían la iglesia, casas, escuelas, cárcel, cementerio, etc. E invitaban a los
guaraníes a acercarse. Algunos lo hacían y entraban. Si no les gustaba, eran
libres de volver al monte. Pero otros les gustaba una forma de vivir más
organizada y se quedaban. A ellos les enseñaban a trabajar la tierra, a
construirse sus casas y por supuesto la religión.
La relación era de 1 jesuita por cada 1000 guaraníes. Los
jesuitas primero aprendieron a hablar guaraní, para poder convencer gente. Con
el paso de los años, ya había 2das o 3eras generaciones de guaraníes viviendo
en cada misión y cumplían la misma misión que los jesuitas españoles. Las
misiones empezaron por el 1600. La que vimos empezó por el 1700. Terminó en el
1770, porque a los reyes de España no les gustó que haya católicos hablando
guaraní y mandó a los jesuitas volver a España. Siguieron funcionando
irregularmente hasta que un incendio las destruyó y fueron parcialmente reconstruidas
a mediados del 1900.
Las casas eran un conjunto de piezas de aproximadamente 5m x
6m pegadas unas a otras. Paredes de piedra de 60cm de ancho y techo de tejas sobre
estructura de madera. Cada familia tenía ese espacio de 5m x 6m. Además, tenían
un alero o galería exterior a cada vivienda, ya que algunos guaraníes no se
acostumbraban a vivir encerrados.
Aunque solo se hablaba guaraní, las misas eran en latín.
Los guaraníes tomaban mate. Los jesuitas odiaban el mate,
porque querían inculcarles hábitos de trabajo, pero cuando tomaban mate no
laburaban. Sin embargo, los guaraníes juntaban la yerba que crecía silvestre
por la zona, y los jesuitas les enseñaron a cultivarla y producirla en gran
escala. Conclusión: Si no fuera por los jesuitas, los uruguayos no tomarían
mate y laburarían más.
La iglesia era enorme, y estaba frente a una gran plaza principal.
Primero construían los pilares con grandes troncos de árboles, luego la
estructura del techo y recién levantaban las paredes de 2m de ancho, que no
soportaban el techo, sino que abrazaban a los pilares que ya estaban.
Después del almuerzo, fuimos a visitar la casa del salteño
Horacio Quiroga. Para ambientarnos, luego de pagar la entrada, nos hacen
recorrer un sendero rodeado de cañaverales plantados por Quiroga. Luego vemos
la casa vieja que construyó en su juventud. Era de madera y se destruyó con el
tiempo, pero había fotos y la reconstruyeron tal cual para filmar una película.
Quiroga era autodidacta, y cometió algunos errores. Hizo el techo con tejas de
incienso verde, con el tiempo se reviraron y le entraba mucha agua. Hizo el
piso a nivel del terreno, y entraban serpientes y otros bichos. Aburrido de
pasarse arriba del techo remendando tejas, decidió hacer otra casa de piedra.
En la casa de madera estuvo 5 años en que nacieron sus hijos,
pero la mujer, que era de Buenos Aires, no aguantó la vida en la selva, y se
suicidó tomando una de las sustancias con la que Quiroga investigaba y murió
después de varios días de agonía. Quiroga aguantó solo con los hijos en ese
lugar, hasta que se dio cuenta que no podía atender a los hijos chicos y hacer
sus tareas en el campo. Y se fue a Buenos Aires.
Con el tiempo se casó con una compañera de estudio de la
hija 30 años menor que él e intentó radicarse nuevamente en el campo, en la 2da
casa. Pero la mujer se iba muy seguido a Buenos Aires.
Era un tipo muy hábil para construir casas, canoas con las
que iba hasta Posadas, investigaciones químicas, y cualquier desafío que se
propusiera. Pero era muy desbolado para tareas rutinarios o manejo del dinero.
Era el juez de Paz de San Ignacio. Tenía que registrar todos los nacimientos,
casamientos, defunciones, etc. en un libro. Un día vino el jefe, y el libro
estaba vacío. Pero tenía un bollón lleno de unos papelitos con los datos que
tenía que haber registrado en el libro.
Terminada la visita, nos fuimos a nuestro alojamiento en un
lugar muy tranquilo en el suburbio de otro pueblo.
5 de junio
4 horas de auto hasta Foz de Iguazú. En el camino paramos a
visitar la Mina de Cuarzo Wanda.
Tiene unos 50 años de explotación. Originalmente la
trabajaban a cielo abierto, pero actualmente la trabajan en túneles. Nos
resultó muy interesante el recorrido por los túneles.
En el medio de la roca basáltica existen unas formas
redondeadas desde unos pocos centímetros hasta 3 metros de dimensión máxima. Se
llaman geodas. De afuera son verdes y de adentro son huecas, pero llenas de
cristales de cuarzo mirando hacia el hueco. Las galerías o túneles los trabajan
con explosivos, y cuando aparece el verde exterior de una geoda, pican el
basalto alrededor para extraer la geoda entera. A veces, antes de sacarla, le
hacen un agujerito por donde meten una cámara para ver los cristales por
adentro. Si no son lindos, no se toman el trabajo de sacar la geoda. Muchas
veces el explosivo (pólvora negra) rompe la geoda
Las paredes y el techo son de basalto gris casi negro, pero
cada tanto aparece incrustada una geoda abierta porque se rompió. Si está en la
pared, no la sacaron porque el color no era lindo, Si está en el techo, no la
sacan porque debilitarían el espesor del techo y se podría caer. Las más
buscadas son las amatistas, que son violetas. El cuarzo es transparente. El
violeta lo da el magnesio que contiene. Cuanto más oscuro, más valioso.
En una de esas geodas partidas que está en el techo, hay una
parte de cuarzo coloreado naranja. Todos los años, una vez por año, vienen desde
muy lejos un casal de pajaritos, ella verde y él azul y anidan adentro de esa
geoda para esperar los pichones.
La mina que visitamos se llama Wanda. Cuando íbamos hacia
ella hay un pasacalle que dice “Wanda Mina Tierra Colorada” Al llegar a ella,
nos paró un muchacho a decirnos que entráramos por ahí que era la mina de
cuarzo. Por suerte nos avivamos y no le hicimos caso, porque es cierto que era
otra mina, pero mucho menos interesante porque sólo la trabajan a cielo abierto
y no en túneles.
Nuestro alojamiento es una casa de 3 dormitorios y 2 baños
en el medio del campo y Walter está por preparar los tallarines.