18 y 19 de Abril
Jornada larga: 2 horas de ómnibus de Punta del Este al
aeropuerto, 4 horas de espera, 7 horas de avión hasta Panamá incluyendo sólo un
desayuno (sadwich o huevo revuelto), 6 horas de espera y 1h30’ de avión hasta San José de Costa Rica,
nuestro primer destino.
El aeropuerto de Panamá es enorme. Por eso tenemos una espera
tan larga, porque con una corta, el riesgo de perder el avión era grande. Pero
es peor que el nuestro, porque no tiene wifi gratuita. Dice que tiene una
opción gratuita de baja velocidad y 1 hora de duración, pero la instalé y no
funciona.
El grupo quedó chico porque varios cancelaron a último
momento porque les surgieron problemas. Somos 9 y el guía (3 parejas, una madre
con su hijo y yo)
Llegamos a San José, 1 hora y media para instalarnos en un
buen hotel con linda vista y descansar, y salimos a recorrer el barrio, que no
es céntrico.
20 de abril
Día dedicado a San José, la capital. El grupo funciona con
el guía que nos acompaña desde Uruguay, más un guía local y una camioneta con
chofer.
Empezamos con el Museo Calderón Guardia. Era una casa que
compró Calderón cuando fue presidente de Costa Rica. Se ven varios temas
históricos de Costa Rica y hay una exposición de pinturas.
Pasamos por el Parque Nacional, el Congreso, que es una
torre gris de hormigón, por la Corte Electoral, por donde entregan las Cédulas
de Identidad y por la Casa Amarilla que es el Ministerio de RREE.
Después vino el almuerzo. Yo ya me había llenado con el desayuno
que era buffet y estaba incluido, y no tenía mucha hambre, pero todos entraron
a comer y, ya que estamos, pedí uno de los abundantes menúes del día que
incluía un consomé, pechuga de pollo, porotos, arroz, ensalada, postre y
bebida. No lo pude terminar. Costó U$D11,30. Me pareció barato, porque el guía
dijo que Costa Rica era un país caro porque el Colón (moneda local) se había
revaluado mucho más que en Uruguay: desde más de 700 hasta 440.
De tarde empezamos con el Museo del Oro, que incluye piezas
de oro precolombinas, pero también muchos otros elementos de esa época. El
edificio es rarísimo, porque es una pirámide invertida, con la base a nivel de
suelo y el vértice enterrado. Tiene 3 pisos de altura y un sistema de
ventilación forzada para que no te falte el oxígeno allá abajo, cerca del
vértice.
Seguimos visitando el Teatro Nacional, de 1897. Es muy lindo
y está muy bien conservado. Pero no es una construcción típica costarricense
porque fue inspirado en teatros franceses y con muchos materiales y
decoraciones europeas. Tiene pinturas y estatuas y todo tipo de decoraciones
por todos lados, hasta en los techos.
Seguimos con la Catedral, que, al igual que el Teatro, está
frente al Parque Central (no seas fanático, el Parque Central es una plaza, no
una cancha de fútbol).
Y por último, siguiendo en el centro de la ciudad, fuimos a
la peatonal principal y al mercado, una gran construcción techada que alberga
un laberinto de angostas sendas bordeadas de coloridos negocios de cualquier
tipo.